Thinkific: mi experiencia lanzando un curso online desde cero en dos semanas
La idea de grabar un curso de Google Sheets para managers llevaba medio año rondándome. No me frenaba el contenido — el material ya lo tenía listo. Me frenaba la parte técnica: las plataformas LMS parecían sitios web del 2007, y el desarrollo a medida costaba entre $3 000 y $5 000. Un amigo me recomendó Thinkific. Me dijo: «Yo monté un curso allí en un fin de semana». Claro, claro, pensé. Resulta que no mentía.
Sitio oficial: thinkific.com
Día uno a tres: registro y primeros módulos
Me registré en Thinkific un lunes por la mañana. Elegí el plan gratuito — ofrece un curso, estudiantes ilimitados, constructor básico y alojamiento de vídeo. No pidieron tarjeta de crédito. La interfaz — limpia, lógica, sin ruido visual. Secciones a la izquierda: «Gestión de cursos», «Estudiantes», «Ventas», «Configuración del sitio».
El constructor de cursos — drag-and-drop. Creas un capítulo, arrastras vídeo, texto, PDF, cuestionario o encuesta. El vídeo puedes subirlo tú o insertar un enlace de YouTube/Vimeo. En tres tardes monté cinco módulos: cada uno con un vídeo de 15-20 minutos, un resumen en PDF, un test de cinco preguntas al final. Ni una sola línea de código.
Día cuatro a siete: cuestionarios, certificados, sitio web
Thinkific permite hacer tests con distintos tipos de preguntas: opción múltiple, sí/no, respuesta abierta. Puedes marcar la casilla de obligatorio — el estudiante no pasa al siguiente módulo hasta aprobar el actual. Los certificados son un bonus muy agradable. Se personalizan con tu marca, se emiten automáticamente.
En el fin de semana monté la landing del curso: título, descripción, programa, sobre el autor. Thinkific ofrece un constructor de páginas básico — sin florituras, pero suficiente para empezar. Conecté mi dominio propio mediante CNAME.
Día ocho a catorce: pagos y lanzamiento
Aquí empiezan los matices. El plan gratuito no permite aceptar pagos — solo cursos de prueba. Para vender necesitas el plan Basic ($49/mes con pago anual). Lo contraté: apareció la integración con Stripe y PayPal. Thinkific no cobra comisión — todo el dinero es tuyo. Configuré un cupón de descuento del 20% para los primeros 20 estudiantes, inserté el píxel de Facebook para retargeting.
Lo lancé. En el primer mes — 34 ventas. Cero problemas técnicos. Los vídeos cargan rápido, los estudiantes no se quejan, los tests funcionan.
Lo que me gustó
- Cero comisiones en ventas. Recibes el 100% de los ingresos. Esto es una rareza en el mercado LMS.
- Sencillez. Se aprende en una tarde. En serio.
- Gamificación y certificados. Los estudiantes ven la barra de progreso, reciben un certificado al final — la retención es mayor.
- Plan gratuito. Puedes montar todo el curso y probarlo con amigos sin pagar un céntimo.
Lo que me decepcionó
- Herramientas de marketing — básicas. Thinkific es un LMS, no una plataforma de marketing. No hay autoembudos tipo «abandonó el carrito → recibe un correo». Para ventas serias necesitas integraciones con servicios externos como Mailchimp o ConvertKit.
- Personalización. Quitar el logo de Thinkific solo es posible en planes de pago. El diseño de páginas está limitado a las plantillas predefinidas.
- Sin comunidad integrada. Los debates entre estudiantes solo son posibles mediante integraciones externas.
Planes
- Free — $0: 1 curso, estudiantes ilimitados, constructor básico, cuestionarios.
- Basic — $49/mes: cursos ilimitados, cupones, Stripe/PayPal, notificaciones por email, dominio personalizado.
- Start — $99/mes: añade tareas, paquetes de cursos, planes de suscripción.
- Grow — $199/mes: elimina la comisión de Thinkific en transacciones, añade integraciones avanzadas y soporte prioritario.
Para quién es adecuado
Thinkific es la elección ideal si tu principal objetivo es montar un curso rápido y empezar a vender. Sin desarrolladores, sin maquetación, sin dolor de cabeza. Ideal para expertos, coaches, consultores y pequeñas escuelas online. Para proyectos a gran escala con miles de estudiantes y embudos de venta complejos, mejor mirar hacia Kajabi o Teachable — pero también cuestan bastante más.
Mi veredicto: 8/10. Su misión — lanzar un curso en dos semanas sin conocimientos técnicos — Thinkific la cumplió con matrícula de honor. Resto un punto por las herramientas de marketing limitadas y otro por la falta de comunidad integrada.