Vercel, Netlify y Railway son cómodos. Pero la factura a fin de mes te hace pensar: ¿y si pudiera desplegar mis proyectos sin gastar la mitad del presupuesto? La respuesta — Coolify.
Coolify es una Platform as a Service self-hosted. Se ejecuta en tu servidor y ofrece una interfaz sospechosamente similar a Vercel: conectas un repositorio Git, pulsas Deploy — y funciona.
Qué puede hacer
Coolify soporta sitios estáticos, Node.js, Python, PHP, Go, Rust, imágenes Docker y stacks docker-compose. Bases de datos — PostgreSQL, MySQL, MongoDB, Redis — se pueden levantar directamente desde la interfaz.
Despliegues automáticos mediante integración con GitHub/GitLab: haces push a la rama — el build se inicia solo. Los certificados SSL con Let’s Encrypt se instalan automáticamente.
Una función destacada son los servicios one-click: WordPress, Ghost, n8n, Nextcloud y otras dos docenas de herramientas populares se despliegan con un solo botón.
Rendimiento
Coolify en sí es ligero — escrito en Node.js, consume unos 150-200 MB de RAM en reposo. La carga principal la generan tus aplicaciones. En un VPS con 4 GB de RAM y 2 vCPU puedes mantener cómodamente 5-10 proyectos pequeños.
Limitaciones y puntos débiles
No hay autoescalado — si un proyecto crece hasta decenas de miles de usuarios, Coolify no sustituye a Kubernetes. La monitorización es básica: logs de contenedores y CPU/RAM, sin alertas avanzadas. La versión Community es gratuita, pero algunas funciones — trabajo en equipo, auditoría — son de pago.
Para quién es
Ideal para desarrolladores independientes y equipos pequeños que quieren una experiencia como Vercel pero en su propio hardware. Especialmente relevante para proyectos europeos donde el cumplimiento normativo exige mantener los datos en servidores propios.